jueves, 26 de marzo de 2009

Desarrollo NO- sustentable NI competitivo en Nayarit.

REFLEXIONES acerca de "nuestra" RIVIERA NAYARIT 02/09

A pesar del Plan Estatal de Desarrollo, decálogos y declaraciones diarias sobre el futuro dorado de la Riviera Nayarit, al nivel del Gobierno no se ha podido concretar una política competitiva en materia de turismo. Esto implica que el desarrollo no es sustentable.
Puede ser que Badeba sea el municipio que atrae las inversiones más altas de toda la república. Desafortunadamente la lluvia de pesos y dólares no se ha traducido en un desarrollo económico duradero. Tampoco se ha podido lograr un desarrollo humano, cultural y social, al menos satisfactorio, en muchas de las comunidades costeras del estado. En las comunidades de la Sierra la pobreza se alivia solamente de manera temporal con programas de asistencia social.
El desarrollo urbano acelerado, sin control, que ha habido en Nayarit y en especial en el municipio Bahía de Banderas en los últimos años, ha resultado en ataques constantes la naturaleza: manglares, la selva en general y especialmente a la Sierra de Vallejo, que significa la pérdida de la fábrica de agua que abastece casi toda la zona costera.
Debido a la multitud de cambios de uso de suelo en la administración de Jaime Cuevas, hay un retroceso grave en la protección ambiental. La administración municipal se hizo cómplice de los desarrolladores que aprovecharon los cambios a la Ley de Asentamientos Humanos y Desarrollo Urbano del Estado de Nayarit de 2007. (Ley Fonatur). Eso cambios socavan la autoridad del Plan Municipal de Desarrollo Urbano, y resultaron ser ´un cheque en blanco´ para los desarrolladores.
La riqueza natural de la región, que es su principal ventaja competitiva, se está destruyendo. Es decir se está matando ´la gallina de los huevos de oro´. Playa y sol hay en muchas partes del mundo.
La promesa de los desarrolladores de ´generar empleo´ es una trampa. Para la población local la promesa no se cumple. Los trabajadores inmigrantes laboran por la mitad del sueldo de los trabajadores locales. Los lugareños, por falta de capacitación y créditos fácilmente accesibles, no pueden aprovechar las múltiples oportunidades de empleo y no pueden convertir las oportunidades de negocio en empleos de calidad.
Cada plan de desarrollo municipal incluye una multitud de ideas innovativas para proyectos de desarrollo económico, al igual que los planes de Fonatur para su Centro Integralmente Planeado (CIP) en Litibú. Se identifica la necesidad de facilitar procesos de desarrollo comunitario participativos en los poblados alrededor de los grandes desarrollos inmobiliarios. Fonatur en su plan maestro para el proyecto Litibú define estos procesos como requisito imprecindible para detonar el desarrollo económico local y evitar un rechazo de sus proyectos por parte la población.
En los cinco años de planeación y preparación de los terrenos en Litibú para su venta a los grandes inversionistas, como los españoles FADESA e Iberostar, el único objetivo de Fonatur fue la creación de la infraestructura al interior de este proyecto. Como confirmado por los inversionistas, lo hicieron con pésima calidad. No se integró a los habitantes de Higuera Blanca y de los otros poblados aledaños al diseño y desarrollo del proyecto. ¿Por falta de voluntad política y /o falta de conocimientos de cómo se pueden facilitar estos procesos comunitarios?. ¿Qué se puede esperar de los ingenieros y arquitectos que solamente piensan en la construcción? ¿Qué se puede esperar si con cada cambio de administración municipal llegan en mayoría ´los cuates´ del presidente que no tienen ni la menor idea de que es desarrollo sustentable y, en el mejor de los casos, empiezan con su curva de aprendizaje en el momento de llegar?

La percepción distorcionada que tiene el gobierno estatal de la realidad existente en muchos de los poblados de su territorio obstruye el desarrollo sustentable en Nayarit. Existe una gran disonancia entre ´lo que se vende´ y
´lo que se puede cumplir´. Es un fenómeno conocido que después de repetir innumerables veces lo atractivo y bien planeado que es la Riviera Nayarit, empieza a creerlo uno mismo, aunque antes lo veía claramente como una mentira. Después de 5 años de trabajo de Fonatur y dos administraciones municipales del PRI, Higuera Blanca, la comunidad más cercana al proyecto Litibú de Fonatur, es todavía un basurero sin identidad, aunque se han hecho algunos mejoramientos de la infraestructura y del equipamiento. Las costumbres y la educación no han evolucionado de acuerdo. No se le ha dado a la gente la oportunidad apropiada.

Para los cientos de trabadores inmigrantes existen campamentos inhumanos. Hubo un intento por parte de la empresa DINE que maneja la marca Four Seasons y el desarrollo de lujo dentro de la Península de Punta Mita, de alojar a 5 mil de sus trabajadores en un ´campo de concentración´ ubicado en el camino hacia Las Amapas, a 300 metros del pueblo de Higuera Blanca. En ese tiempo Higuera Blanca tenía apenas mil habitantes. Las organizaciones civiles de la región alertaron al gobierno del estado y con su ayuda lograron la clausura de este campamento, pues la idea de crear un ghetto a menos de un kilómetro de la entrada del proyecto de Fonatur no era de su interés ni del de Fonatur.

Todo indica que los ghettos se crearán de todas maneras. Las constructoras de los inversionistas en Litibú ubicaron otro campamento para sus trabajadores a la entrada del pueblo, no tan grande como el anterior, pero con condiciones iguales de infrahumanas.

Miembros de la sociedad civil organizada en la ALIANZA de la Costa Verde hacen el siguiente comentario : “Trabajamos casi 4 meses en equipo con ejecutivos de Fonatur. Elaboramos un plan para el desarrollo comunitario participativo en Higuera Blanca y Punta Mita, con objeto de integrar a la población local. También diseñamos un programa de desarrollo económico con incubadora de negocios y fondo de inversión para que la población local pudiera aprovechar las oportunidades de empleo de calidad y de negocio con futuro. Otro proyecto era la reducción de la ´huella ecológica´ que naturalmente deja la construcción de un complejo turístico.”

Después de haber invertido mucho tiempo y energía con el apoyo de Greenpeace, todos estos esfuerzos fracasaron porque de un día a otro, Fonatur despidió a las personas responsables para la instrumentación de las estrategias identificadas como ´factores clave de éxito`.

"Fonatur no tiene la voluntad y/ o es incapaz de asumir la responsabilidad para la sustentabilidad de sus proyectos. Desde hace años ya se sabía que Fonatur estaba manejando un concepto de desarrollo obsoleto de los años 70. Lo que se esperaba para los nuevos CIP´s era un cambio conceptual. La esperanza fue en vano. Fonatur sigue con la misma política que fracasó en Acapulco, después en Cancún, en los Cabos y últimamente en Huatulco. Parece que tienen un punto ciego que no los deja cambiar su estrategia. El CIP de Litibú es solamente la primera fase del concepto Riviera Nayarit. Para la fase dos en El Capomo ¿qué se puede esperar?"

En Higuera Blanca, en los últimos años los cuartos para rentar y comedores para los trabajadores inmigrantes brotaron como hongos.

Ahora resulta que los principales inversionistas a los que Fonatur malbarató los terrenos de Litibú, quebraron, como es el caso de la inmobiliaria española Martinsa-FADESA que quería construir dos hoteles y un sinnumero de condominios y villas. La empresa Iberostar, también de origen español, despidió a finales de 2008 a la mayoría de sus trabajadores. Las obras están casi paradas por falta de dinero. En Higuera Blanca los cuartos para rentar están vacíos y los restaurantes no tienen clientes.
Indudablemente en los últimos 3 años, el gobierno estatal junto con algunos municipios costeros se ha esforzado por combatir el gran rezago en infraestructura y equipamiento de las poblaciones locales. El problema es que el ritmo con que avanza el crecimiento de la actividad turística deja con mucho atrás estos esfuerzos.
Para que el desarrollo del estado sea sustentable no solamente se requieren más obras públicas, sino una macro inversión inteligente en desarrollo social, cultural y económico, que canaliza las inversiones en proyectos sustentables al nivel micro. Es necesario que se exija a los desarrolladores una responsabilidad social, algo que muchos no están dispuestos a cumplir, porque no corresponde a su modelo de negocio que se puede llamar ´turismo inmobiliario´ y que es altamente especulativo.
Para que el desarrollo sea sustentable se requiere una “culturización” a todos los niveles. Eso significa un cambio de paradigma a nivel de los funcionarios estatales y municipales y en grandes partes de la población. Es necesario facilitar “procesos de aprendizaje”. Tanto la culturización como el cambio de paradigma necesitan tiempo y la aplicación de herramientas antropológicas, sociológicas y de desarrollo comunitario.
Para poder trabajar con procesos de cambio, se les puede simplificar y representar incluyendo los siguientes factores más importantes:

Cambio = P x CSA x V x PT
_________________________
R


P = PRESIÓN para el cambio
CSA = Conciencia Clara de la SITUACIÓN ACTUAL
V = VISIÓN
PT = PLAN de TRANSICIÓN
R = RESISTENCIA al cambio

En Nayarit hay una VISIÓN que viene de arriba, del Gobernador. En realidad también se tendría que crear de abajo para arriba. Sin tener la conciencia clara de la SITUACIÓN ACTUAL la PRESIÓN para el cambio no es suficiente. Por ende, no se pueden diseñar verdaderos PLANES de TRANSICIÓN y la RESISTENCIA al cambio es elevada. Los procesos de desarrollo comunitario brindan la oportunidad de trabajar con todos los factores de manera que se logre el cambio de paradigma deseado.
No existe ninguna dependencia estatal, federal o municipal que tenga la sensibilidad, conocimiento y experiencia necesarios para conducir el cambio de paradigma necesario: de una sociedad rural a una sociedad de prestadores de servicios turísticos competitivos.
El cambio también esta impedido por el alto grado de corrupción e intereses ajenos a los de la comunidad.
La integración de la sociedad civil organizada es difícil, todavía se percibe como una amenaza en lugar de un recurso que se puede aprovechar. Además existe una interpretación errónea de municipio libre, basada en un mal entendimiento del Art. 115 de la Constitución.

LOS RIESGOS son grandes, para todos los involucrados. En especial para nuestro tesoro natural, para la población local y sus futuras generaciones, pero también para los inversionistas.

Bahía de Banderas, 22.03.09
ALIANZA de la Costa Verde

1 comentario:

jm dijo...

Letra blanca sobre fondo negro es demasiado cansado de leer, no puedo llegar al final, ojalá cambien formato para hacerlo más accesible, los comentarios son valiosos.