jueves, 26 de marzo de 2009

FONATUR en Litibú

REFLEXIONES acerca de "nuestra" RIVIERA NAYARIT 01/09

Las Promesas … y la triste Realidad del Proyecto
Centro “Integralmente Planeado”, CIP Nayarit,
Polígono Litibú de Fonatur.

Antecedentes.
En dic. 2003 Fonatur compró de Fibba 167 ha de terrenos a la orilla del mar en Litibú, poblado de Higuera Blanca, Nayarit. En abril 2005 el Presidente de la República colocó la primera piedra en Litibú. Las promesas del entonces Presidente Fox, del entonces Director de Fonatur John McCarthy y del entonces Director Regional de Fonatur Sergio Tabansky fueron: “Este proyecto será el detonador socio-económico para la región con 4100 cuartos de hotel, villas, condos de lujo, 35.000 mil empleos de calidad, directos e indirectos, oportunidades de negocio en abundancia, Escuela de Turismo en Higuera Blanca, un desarrollo ambientalmente amigable, todo apegado a la ley….!” .
Los Planes
En junio 2007 Fonatur presentó su Plan Parcial CIP Nayarit Litibú ante las autoridades municipales y en el Consejo Consultivo de Desarrollo Urbano y Rural del Municipio Bahía de Banderas. El plan tenía un diagnóstico excelente, en donde los problemas de este macro desarrollo en el Sur de Nayarit eran correctamente identificados:

URBANISMO: “el área urbana actual y sus condiciones físicas son
insuficientes para albergar el crecimiento generado por el desarrollo turístico”*

ECOLOGÍA: “La problemática central en el aspecto ecológico es la presión de los nuevos desarrollos turísticos del entorno y los crecimientos urbanos que éstos generan, los cuales se traducen en demanda de más, nuevos y mejor calidad de servicios e infraestructura urbanos, en contraste con los limitados presupuestos, la ausencia de planes y programas específicos que den ordenamiento jurídico a detalle, normatividad y, principalmente factibilidad financiera a las obras urbanas, dentro de un marco de sustentabilidad ecológica y económica”.

DIMENSIÓN SOCIOECONÓMICA:
“Higuera Blanca es una localidad de características rurales cuya actividad económica agrícola, en una situación de rezago, está siendo sustituida por actividades terciarias, pero en franca desventaja competitiva con la población de nueva residencia, ya que su perfil cultural y capacitación laboral está alejado de las actividades turísticas de excelencia”.

“La dinámica socioeconómica propia de la población actual, requiere de conservar su espacio y carácter, el tiempo necesario para integrar en su idiosincrasia y perfil de capacitación, labores acordes con las actividades turísticas. Estas condiciones plantean una perspectiva de desarrollos turísticos aislados, espontáneos y disímbolos, con asentamientos humanos irregulares de perfil popular, asociados a los empleos generados y disociados a la población local”.

“Este enfoque plantea el requerimiento de abrir nuevas áreas para el asentamientos de la nueva población y evitar el desplazamiento de la población local. Paralelamente, es necesario plantear líneas estratégicas que orienten la mayor parte de los flujos de crecimiento poblacional hacia los centros urbanos cercanos, a partir de la oferta de suelo de interés social y, establecer un marco de seguridad y ordenamiento territorial que controle y ordene el crecimiento urbano en el entorno inmediato a Higuera Blanca”.

POLÍTICAS DE DESARROLLO:
“ La política general de aplicación en toda la zona del Plan Parcial es de control y ordenamiento del uso y aprovechamiento del territorio, para lo cual deberá involucrarse a la población local en las acciones y proyectos urbanos del Plan, así como en el seguimiento y promoción de las mismas”.

ESTRATEGIA PROPUESTA:
“La estrategia del presente Plan Parcial, da prioridad al mejoramiento de las condiciones de vida de la población local, proponiendo políticas de desarrollo social y económico en este sentido.”

“ Por tal motivo si bien la opción de desarrollo económico elegida para la región en las actividades turísticas es exitosa, es fundamental establecer la estrategia de incluir en sus beneficios a las localidades cercanas y revertir las tendencias que se registran”.

“La distribución de los beneficios esperados, la prevención y amortiguamiento de los impactos, el ordenamiento físico y regulación de las actividades urbanas y, principalmente el evitar la polarización de los desequilibrios en el tejido social, es el reto a resolver, ya que precisa de la participación, coordinación y concertación de sectores sociales, niveles y sectores de gobierno distintos”.

“Para superar este reto, se propone una planeación integral con participación de la Comunidad, Federación, Estado, Municipio, y Sector Privado; en un marco de transparencia y voluntad política, con el fin concurrente de generar crecimiento económico y desarrollo social.”

La Realidad.
“Cero” involucramiento de la comunidad local
Se hizo caso omiso de este excelente diagnóstico.
NO se derivó estrategia alguna ni planes de acción concretos que tendieran a aliviar todos los déficits en las condiciones urbanísticas, ecológicas y socio-económicas mencionados. No se elaboró una política de desarrollo y estrategia correspondiente para evitar los desequilibrios y la disfuncionalidad social de este macro-proyecto. Hubo “ CERO” involucramiento de la comunidad local durante los 4 años de planeación y realización del proyecto en Litibú. Lacónico comentario de Fonatur después de un primer acercamiento de habitantes de Higuera Blanca y de representantes de la sociedad civil en el área: “El proyecto se puede consultar en el internet”.

En octubre de 2007 Fonatur nuevamente asumió la responsabilidad para la sustentabilidad de su proyecto.

Después de mucha insistencia de los habitantes de Higuera Blanca y de la intervención del Gobernador de Nayarit, el 01.10.07 hubo una reunión en el DF de habitantes de Higuera Blanca, representantes de la sociedad civil de Bahía de Banderas y de Greenpeace, México con el Ing. Gómez Mont, Director General de Fonatur, y 4 de sus directores adjuntos. Esta reunión fue realizada también gracias a la intervención del Senador por Nayarit, Raúl Mejía. En la reunión también participaron el Senador Raúl Mejía y el entonces Secr. de Medio Ambiente de Nayarit, Edwin Hernández.
Después que FONATUR nuevamente asumió la responsablilidad para garantizar la sustentabilidad de su proyecto en Litibú, los integrantes de la sociedad civil del área trabajaron casi 4 meses en equipo con ejecutivos de Fonatur. Elaboraron un plan para el desarrollo comunitario participativo en Higuera Blanca y Punta Mita, con objeto de integrar a la población local. Diseñaron un programa de desarrollo económico con incubadoras de negocios y fondo de inversión para que la población local pudiera aprovechar las oportunidades de empleo de calidad y de negocio con futuro. Greenpeace trabajó en un proyecto para la reducción de la ´huella ecológica´ ocasionada por la construcción de este complejo turístico.

Rechazo total.

Después de haber invertido mucho tiempo y energía todos estos esfuerzos fracasaron. Tres veces se postergó la cita con el interlocutor principal de Fonatur , el Arq. Francisco de la Vega Aragón, Dir. Adjunto de Planeación y Asistencia Técnica, para la presentación de los avances del plan de trabajo elaborado por el citado equipo. Repentinamente en Dic. 2007, Fonatur despidió a la responsable más importante para la instrumentación de las estrategias identificadas como ´factores clave del éxito`.
La promesa de FONATUR de ´generar empleo´ para la población local no se cumple.
Los trabajadores inmigrantes laboran por la mitad del sueldo de los trabajadores locales. Los lugareños, por falta de capacitación no pueden aprovechar las múltiples oportunidades de empleo y por falta de créditos fácilmente accesibles, no pueden convertir las oportunidades de negocio en empleos de calidad. En los cinco años de planeación y preparación de los terrenos de Litibú para su venta a los grandes inversionistas (FADESA, Iberostar, etc.), lo único a lo que Fonatur se dedicó fue a la creación de la infraestructura al interior de este proyecto. Como confirmado por los inversionistas, lo hicieron de pésima calidad.

Después de 5 años de trabajo de Fonatur y dos administraciones municipales, Higuera Blanca, la comunidad más cercana al proyecto Litibú de Fonatur todavía es un basurero sin identidad. Es cierto que Fonatur hizo algunos mejoramientos de la infraestructura y del equipamiento en el pueblo (llamados trabajos ´en beneficio social´) para compensar las áreas de donación que no cedieron. Los habitantes de Higuera Blanca y otras poblaciones aledañas no han recibido la capacitación requerida para servir en el sector turismo.

Por otra parte, en Higuera Blanca, en los últimos años los cuartos para rentar y comedores para los trabajadores inmigrantes brotaron como hongos.

Ahora resulta que los principales inversionistas a los que Fonatur malbarató los terrenos de Litibú, quebraron, como es el caso de la inmobiliaria española Martinsa-FADESA que quería construir dos hoteles y un sinnúmero de condominios y villas con una inversión total de 350 mio de dólares. La empresa Iberostar, también de origen español, despidió a finales de 2008 a la mayoría de sus trabajadores. Las obras están casi paradas por falta de dinero.

En Higuera Blanca y Punta Mita los cuartos para rentar están vacíos y los restaurantes no tienen clientes, pero los daños colaterales del “progreso” están presentes: inseguridad pública con asaltos, robos, homicidios, drogas & prostitución.

Los habitantes de Higuera Blanca sostienen: Para que el desarrollo sea sustentable no solamente se requieren obras de infraestructura, sino una macro inversión inteligente en desarrollo social, cultural y económica, que canalice las inversiones en proyectos sustentables al nivel micro. No se trata de comprar la benevolencia de la población local con paquetes de obras con la intención de domesticarlos y predisponerlos positivamente hacia al desarrollo y al turista. Lo que se requiere elaborar, son programas de fortalecimiento de su propia cultura e identidad, que permitan la recepción e interacción con los valores de otras culturas para integrarlas sin complejos a su propio modelo cultural.

Los miembros de la sociedad civil tienen muchas preguntas. Se mencionan tres de las más importantes:

La primera pregunta está dirigida al Ing. Gómez Mont, Director General de Fonatur“: ¿Cuándo va Fonatur a cambiar su modelo de
desarrollo turístico a un modelo verdaderamente integralmente planeado, donde se integre a la población local y que en verdad se eleve su calidad de vida (Desarrollo Sustentable y Competitivo)?”

Al Lic. Ney Gonzalez, Gobernador del Estado de Nayarit: “¿Qué impide a Ud., Sr. Gobernador utilizar su capacidad integradora y promotora para evitar con acciones concretas el deterioro de un proyecto no-integrado y animar a los involucrados con su visión del desarrollo turístico sustentable de la Riviera Nayarit ?”

Al CP Héctor Paniagua, Presidente Municipal de Bahía de Banderas:
“¿Porqué el municipio no puede ejercer su función reguladora y liderear en acuerdo al Art. 115 constitucional un equipo operativo de todos los involucrados para la planeación, operación y el seguimiento integral de este macroproyecto”?
¡Mejor tarde que nunca!

Higuera Blanca, Nayarit 10.03.09

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