lunes, 13 de julio de 2009

Re-descubrimiento de los valores y de la identidad cultural, precursores necesarios para verdadera participación social.

La noticia sobre el ganador del “Premio Nobel “ de Ecología en 2008 es un ejemplo de como se deberían organizar procesos de reforestación. Hay un fuerte contraste con los programas de reforestación (mal) administrados y (mal) organizados de PROÁRBOL, dinero y recursos naturales tirados a la basura.

En un trabajo de investigación realizado por Greenpeace el año pasado resultó que sólo el 26 por ciento de los árboles plantados por PROÁRBOL habían sobrevivido. La organización ambientalista visitó ocho predios en los estados de Puebla, Jalisco, Morelos, Querétaro, Guanajuato, Nuevo León, Aguascalientes y Chihuahua para documentar la inefectividad de estas campañas y encontró que sólo 7.6 por ciento de los árboles plantados estaban en condiciones adecuadas para sobrevivir un año más. El trabajo realizado sobre la sobrevivencia de los árboles plantados en las campañas de reforestación efectuadas durante el 2007 con fondos de Proárbol demuestra, que la reforestación como planteada por el gobierno federal, es un fracaso, a pesar de que lo niegue la Comisión Nacional Forestal (Conafor).
http://www.conafor.gob.mx/index.php?option=com_content&task=blogcategory&id=24&Itemid=49

El estudio de Greenpeace no pretende ser exhaustivo, sino obtener una muestra del impacto de las campañas de reforestación financiadas por PROÁRBOL. Los resultados de PROÁRBOL por un lado y el ejemplo del trabajo que hizo Jesús León Santos por otro, ponen en evidencia que los programas de reforestación tienen que ser organizados como proyectos comunitarios productivos y de “abajo hacia arriba”.

Clave para el éxito del trabajo de Jesús León Santos fue la aplicación de “El tequio”, trabajo comunitario no renumerado, tradición indígena que refleja el re-descubrimiento de los valores y de la identidad cultural, que son los precursores necesarios para una verdadera participación ciudadana.

La lección que la sociedad civil puede aprender es:
no esperar que “papa gobierno” resuelva nuestros problemas. De esta manera continuaremos siendo “ciudadanos vasijas” (Denise Dresser).

Por otra parte, no es suficiente decretar la "participación ciudadana" por ley. Es necesario invertir en procesos de educación cívica al nivel comunitario que faciliten el despertar de estos precursores en la comunidad.

Por último: de nada sirven los reclamos de la sociedad civil en cuanto a participación, si sus miembros no trabajan en su propia educación cívica, ignoran sus derechos y sus obligaciones, además de no estar bien organizados y coordinados para exigir sus derechos con firmeza y de manera propositiva, sin olvidar cumplir con sus obligaciones.

Comentario de Horst Steinmeyer, ALIANZA de la Costa Verde

La ALIANZA de la Costa Verde, una red de asociaciones civiles y personas que promueve el Desarrollo Sustentable y Competitivo en la Bahía de Banderas y la Costa de Nayarit. Este grupo crea propuestas constructivas para proyectos de infraestructura, desarrollo urbano y social en el estado, que consideran la conservación de su riqueza natural, cultural y el bienestar de sus comunidades.

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