viernes, 1 de enero de 2010

Reflexiones para 2010. Sobre la Crisis de nuestra existencia colectiva y como superarla.

Ni la corrupción, ni la violencia, ni la economía pueden explicar plenamente la crisis por la que atravesamos.
Quizá las herramientas del pensamiento crítico puedan ayudarnos a comprenderla y susuperarla.
Guillermo Hurtado, Director del Instituto de Investigaciones Filosóficas de la UNAM, reflexiona acerca de las causas profundas de la crisis a partir de la pérdida del sentido de nuestra existencia como colectividad ….. y como superarla.

Hemos perdido el sentido de nuestra existencia colectiva.
“México está en crisis, de eso no hay duda, pero su crisis no se reduce al conjunto de sus problemas políticos, sociales o económicos —como la pobreza, la ignorancia, la violencia, la corrupción y la destrucción del medio ambiente. … La crisis de México es de otra índole, que es más profunda que los problemas antes mencionados. Dicho en pocas palabras, la crisis consiste en que hemos perdido el sentido de nuestra existencia colectiva ……..……………………..
La sociedad mexicana está desintegrada, desorientada y desalentada.
Hay un vacío de ideas, de valores, de proyectos, de aspiraciones. En los días más grises todo parece simulacro y tramoya. El sentimiento es de fracaso y la actitud de renuncia. No hay incentivo para actuar, sobre todo para actuar de manera organizada. Esto se debe, entre otras causas, a que el tejido social está desgarrado por la frustración y la violencia. La gente sospecha del vecino, se recluye en círculos pequeños o, en el peor de los casos, dentro de sí misma …………………………………
Pero dónde encontrar el nuevo sentido?
No debemos sentarnos a esperar a que aparezca un caudillo que nos lo dicte o un iluminado que nos lo revele. Tampoco debemos esperarlo de los políticos profesionales, los intelectuales orgánicos, los llamados “analistas” de los medios masivos de comunicación; o, por lo menos, no de aquellos que han fracasado en ese intento o, pero aún, han querido darnos gato por liebre. El nuevo sentido lo tiene que construir la sociedad civil por sí misma, bajo la dirección de nuevos actores sociales que en su momento sean capaces de ofrecer un liderazgo creíble, y con la ayuda de intelectuales de nuevo cuño que puedan realizar una labor de transcripción y síntesis de las ideas, valores y aspiraciones que conformen el nuevo sentido. Se trata, en suma, de una labor colectiva, de un trabajo en equipo en el que cada quien debe hacer su parte ………
Nuevas organizaciones constructivas, democráticas e independientes.
Los mexicanos, todos y cada uno de nosotros, debemos responsabilizarnos de nuestra situación. Los sitios en donde hemos de realizar esta labor de construcción de un sentido colectivo son aquéllos en los que convivimos con los demás: la unidad habitacional, el barrio, la escuela, la fábrica, la oficina, los BLOGS, las redes sociales. El nuevo sentido tendrá que construirse en las nuevas organizaciones constructivas, democráticas e independientes que surjan en dichos espacios (concretos y virtuales)….
Nuevas formas de organización política y social.
… si trabajamos con disciplina e imaginación podremos construir nuevas formas de organización política y social en las que se manifieste el nuevo sentido de nuestra existencia colectiva. Este nuevo sentido tendrá que incorporar a las nuevas formas de convivencia, los nuevos valores y las nuevas aspiraciones de los diversos grupos sociales …….”
Véanse REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE MÉXICO, UNAM, No. 70, Diciembre 2009
http://www.revistadelauniversidad.unam.mx/7009/hurtado/70hurtado.html

1 comentario:

Joharichambrix dijo...

Bla, bla, bla, obladí obla bla.
Sencillamente no hay esperanza ¿qué no se dan cuenta? Nuestro ciclo llega a su fin sin que haya nada ni nadie para evitarlo, no pudieron los grandes filósofos de la historia: Sócrates, Diógenes, Siddharta Gautama, Mahoma, Confucio, Jesucristo, Mahatma Ghandi. Todos fracasaron. La mayoría de la gente no vino a este mundo a aprender, a explorar, a investigar; vino a buscar diversión, a ganar dinero y a codiciar poder, a inflar su ego. Mientras, se multiplica exponencialmente y ahora nos ayuda la tecnología.
Es cuestión de tiempo, son matemáticas simples: a mayor población más depredación, contaminación, extinción de especies, mayor violencia y menor extensión de ecosistemas que sostienen el equilibrio ecológico.
CONTROLAR LA POBLACIÓN ES LA CONSIGNA. Pero eso no va a suceder, entonces nuestro destino está marcado.
Lo demás es: Bla, bla, bla.