lunes, 15 de febrero de 2010

Empresarios jaliscienses tras del despojó de las Playas de Chacala, RIVIERA NAYARIT

Habitantes de Chacala, municipio de Compostela, Nayarit, denuncian que, con el apoyo de las autoridades locales, una firma de inversionistas jaliscienses los despojó de sus tierras la década pasada para construir el complejo turístico Chacalilla. Y aun cuando no cumplieron con sus compromisos, hoy intentan levantar otra obra en la zona. Los habitantes se organizan para impedirlo, aunque las autoridades se niegan a atenderlos.

Por Pedro Zamora Briseño, REVISTA PROCESO

CHACALA, NAY.- Inversionistas jaliscienses del ramo turístico encabezados por José Álvaro Martínez de la Peña son acusados por los habitantes de esta comunidad del municipio de Compostela de despojarlos de sus playas con la tolerancia de las autoridades estatales y federales.

Sobre terrenos adquiridos al Fideicomiso Bahía de Banderas (Fibba) –manejado por el gobierno de Nayarit–, la empresa Promotora Chacala, S.A. de C.V., conformada por accionistas de Guadalajara, inició a mediados de los noventa la construcción de un desarrollo turístico de lujo en la bahía de Chacalilla. Desde entonces y pese a las protestas ciudadanas la compañía controla el acceso al mar y sólo permite la entrada a sus clientes.

La edificación del proyecto, cuya primera etapa se denominó Palmares de Chacalilla, se realizó de manera irregular, pues la empresa desatendió disposiciones de las autoridades ambientales; además, no emprendió las obras de beneficio social prometidas a la comunidad de Chacala desde 1996, y se retrasó en el pago de los terrenos al fideicomiso del gobierno de Nayarit, de acuerdo con documentos obtenidos por Proceso Jalisco.

Los lugareños aseguran que no dejarán que se repita la experiencia en el otro extremo de la comunidad, donde la misma empresa pretende levantar otro desarrollo turístico en un predio de 38 hectáreas denominado Polígono Chacala, colindante con la playa.

Pedro Álvarez Hormaeche, director del Fibba hasta el 16 de diciembre pasado y actual magistrado del Supremo Tribunal de Justicia de Nayarit, señala a este semanario que a la llegada de la actual administración estatal se concretó finalmente la venta del polígono a la Promotora Chacala en aproximadamente 80 millones de pesos, que ya fueron liquidados.

Organizaciones civiles y pobladores denuncian que a partir de julio de 2008 fueron demolidas casi todas las viviendas y pequeños restaurantes enclavados en la zona. Sus propietarios tuvieron que emigrar después de varias décadas, pues las indemnizaciones que recibieron fueron insuficientes para construir otra vivienda en Chacala, donde la especulación inmobiliaria disparó la plusvalía.

Laura del Valle y Limes, residente en la comunidad desde 1980 e integrante de la Alianza para la Protección y Desarrollo de la Costa de Chila, señala en entrevista que el predio fue cercado con malla ciclónica para bloquear el acceso a la zona de recreo público frente al mar.

Además, dice, el estacionamiento que destinaba el pueblo para el turismo nacional dejó de funcionar; se obstruyó la calle principal de la población y el libre acceso a los hoteles al sur de la Bahía, cuyo paso permanece bajo vigilancia de agentes de seguridad privada; además, fue cerrado un antiguo camino real, que era la entrada principal al pueblo. Todo esto se hizo con la complacencia de las autoridades municipales y estatales, sostiene Del Valle.

Las playas de Chacala no han sido las únicas afectadas por los megaproyectos turísticos. Miembros de la Alianza de la Costa Verde sostienen que en otras playas del municipio, como Las Cuevitas, Boca del Naranjo, El Playón, La Peñita, Canalán y Punta Raza, se ha implementado una estrategia parecida.

Martín Oregón Gómez, exjuez auxiliar municipal, recuerda que con el proyecto de Chacalilla los pobladores tuvieron una mala experiencia que no están dispuestos a vivir nuevamente.

Una empresa morosa

Constituida en 1991 en Guadalajara, Jalisco, con un capital de 50 millones de pesos, la empresa Promotora Chacala, S.A. de C.V., presidida por el empresario tapatío José Álvaro Martínez de la Peña, compró en 1993 al Fibba dos predios en las bahías de Chacala y Chacalilla, de 38 y 35 hectáreas, respectivamente, pagaderos en un plazo de dos años.

En 1995, ante el retraso de la empresa en los pagos, el fideicomiso promovió dos juicios contra la deudora ante los jueces tercero y cuarto de lo civil de Tepic, bajo los expedientes 916/95 y 912/95.

Para poner fin a la querella legal, en junio de 1996 las partes suscribieron un contrato de transacción judicial, mediante el que acordaron liberar el predio de Chacalilla a favor de los inversionistas, tras el pago de 3 millones 200 mil pesos rezagados más la transferencia de 1 millón de pesos que originalmente habían sido abonados por la compra del polígono de Chacala.

Quedó pendiente el pago de 5 millones 174 mil 482 pesos por este último predio, por lo que Martínez de la Peña, en representación de la empresa, firmó un pagaré que se liquidaría en seis meses, el 19 de diciembre de 1996.

A través de ese contrato, Promotora Chacala, S.A. de C.V., se comprometió a construir en el poblado “la capilla, una plaza turística, un salón de usos múltiples, la ampliación de la escuela primaria, la reubicación y construcción del frigorífico y un muelle”.

Hoy, además de las quejas de los pobladores por el incumplimiento de las obras, la empresa arrastra una cauda de irregularidades en la construcción del desarrollo turístico en Chacalilla.

Aunque en 1993 el Instituto Nacional de Ecología autorizó el proyecto al grupo de empresarios jaliscienses, estableció una serie de condiciones para la preservación del ambiente, que tras una revisión practicada años después se determinó que no habían sido cumplidas en su totalidad.

El 7 de mayo de 2001, en la resolución administrativa 128/01, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) concluyó que Promotora Chacala no acreditó haber observado al menos cuatro de las disposiciones tendentes a la protección y preservación de los recursos naturales señaladas en la autorización en materia de impacto ambiental.

Pero no era la primera vez que la empresa incurría en una irregularidad de ese tipo. En diciembre de 1999 había sido sancionada con una multa de 34 mil 500 pesos, por lo que fue catalogada como “reincidente” y se le aplicó una multa equivalente a mil 500 días de salario mínimo en el Distrito Federal (60 mil 525 pesos).

Meses antes, habitantes de Chacala denunciaron en una audiencia pública de la Semarnat y la Profepa a la empresa Promotora Chacala porque, arguyeron, prohibió el acceso por mar y tierra a la playa Chacalilla. Y aunque las dependencias atendieron las demandas y giraron oficios a la empresa de desarrollo turístico, no lograron que se abriera el tránsito a la playa en Chacalilla.

Por el contrario, en julio de 2008 fue cercado el polígono Chacala. Las familias que vivían en el lugar fueron desalojadas y los afectados comenzaron a decir que la promotora pretendía edificar ahí un nuevo proyecto turístico que obstruiría otro de los accesos públicos a la playa.

2 comentarios:

LovisLovis dijo...

Octavio C. dijo: "Si, eso es algo que está pasando, en el modelo neo-liberal, el estado es unicamente un mecanismo que TIENE EL CAPITAL para su reprodución, y el pueblo?"

LovisLovis dijo...

"Hay que fijarnos con quien nos juntamos, con los buenos o con los malos".
Ney González, Gobernador de Nayarit

"Mucho trabajo nos ha costado; mucho dinero le ha costado al pueblo y al gobierno de Nayarit hacer que se hable de Nayarit en México y en el mundo; que ya no se pregunte: ¿dónde queda Nayarit?, ahora la gente sabe que Nayarit es la cuna de Amado Nervo y de Juan Escutia; ahora en el año del Bicentenario, la gente sabrá que aquí en Nayarit, en Tepic, nació el constructor del Ángel de la
Independencia, Don Antonio Rivas Mercado; ya mucha gente conoce a Nayarit por la Riviera Nayarit, que se habla en todo el mundo de la Riviera Nayarit, y nos visitan de todo el mundo, vienen a gastar sus euros o sus dólares acá a la Riviera Nayarit”.

“De esta forma, cómo Nayarit ha ganado un prestigio a través de un café de la Riviera Nayarit, que hasta hace poco se tomaba en la Casa Blanca, en los Estados Unidos de Norteamérica; el café, el mango, el aguacate, el camarón, el frijol, la caña de Nayarit, nos ponen en el mapa mundial, tenemos mucho con qué, lo que ocupamos son políticos de buen corazón”, subrayó.

“Ayer eso decía, por eso lo quise mencionar; la primera lectura en la misa de ayer eso decía: hay que fijarnos con quien nos juntamos, con los buenos o con los malos; hay que fijarnos con quién nos juntamos, con los que buscan lo bueno, la gente de bien, o con los de la gente de mal; o los del cómo sí, o con los del cómo no”, concluyó el gobernador Ney González.