sábado, 4 de septiembre de 2010

Percepciones distorsionadas en FONATUR.

FONATUR, dependencia federal con crónica incapacidad de auto-reformarse.

El análisis de la nueva directora de FONATUR (ver
http://rivieranayaritnuestra.blogspot.com/2010/09/en-puerto-vallarta-y-en-la-riviera.html) muestra un total desconocimiento del modelo de negocio con el cual operan los desarrolladores. Ningún inversionista tiene un horizonte tan largo, sino que calculan con un tiempo entre 5 a máximo 7 años para recuperar la inversión. Muchos de los desarrolladores cuentan con capital de compañías de fondos de inversión (private equity) que requieren 20 o 30 % en el retorno de la inversión. La situación actual del mercado no da estas condiciones.

Será por eso que la mayoría de los inversionistas en desarrollos, como en el CIP Litibú de Fonatur, no empezaron a construir o abandonaron sus obras. En el Polígono Litibú del CIP Nayarit de FONATUR, en Higuera Blanca, RIVIERA NAYARIT, lo que domina el panorama son ruinas. Eso pese a todo el triunfalismo del gobierno federal y estatal en materia de turismo y los esfuerzos de relanzamiento y reposicionamiento de Litibú en febrero de este año.
http://eleconomista.com.mx/presidencia/2010/02/28/esfuerzos-turismo-rinden-frutos-calderon
http://vallartarealestate.wordpress.com/2010/02/26/litibu-as-success-but-for-who/

Pensar que el tema de la inseguridad en el país no afecta las inversiones es un pensamiento ilusorio e ingenuo. (1) Querer avanzar al quinto lugar mundial en turismo con conceptos del siglo pasado, como son los CIP´s, Centros – supuestamente – Integralmente Planeados, muestra otra desconexión total de la realidad.

En el área del desarrollo turístico los conceptos federales y estatales son obsoletos e internacionalmente no son competitivos, además de tener marcada tendencia a favorecer el desarrollo turístico inmobiliario altamente especulativo.
Nayarit en especial es modelo de un desarrollo NO-sustentable y muestra una creciente dependencia de la "mono-economía" turismo, que lleva a una posición insana y arriesgada.

El desarrollo urbano acelerado, sin control, que ha habido en Nayarit, en especial en el municipio Bahía de Banderas, en los últimos años, ha resultado en ataques constantes la naturaleza: manglares, la selva en general y especialmente a la Sierra de Vallejo, que significa la pérdida de la fábrica de agua que abastece casi toda la zona costera de Bahía de Banderas. Debido a la multitud de cambios de uso de suelo en las últimas y en la presente administración municipal, hay un retroceso grave en la protección ambiental. También las administraciones municipales en Compostela y San Blas se hicieron cómplices de los desarrolladores que aprovecharon los cambios a la Ley de Asentamientos Humanos y Desarrollo Urbano del Estado de Nayarit de 2007. (Ley Fonatur). Estos cambios socavan la autoridad del Plan Municipal de Desarrollo Urbano, y resultaron ser ´un cheque en blanco´ para los desarrolladores. Eso con el aval del gobierno estatal, que a través de su concepto “RIVIERA NAYARIT” quiere cambiar la cultura tradicional campesina de los pobladores de la región a una de “servidores turísticos”, sin contar con las competencias para facilitar la transformación cultural indispensable.

Playa y sol hay en muchas partes del mundo. La riqueza natural de la región, que es su principal ventaja competitiva, se está destruyendo. Es decir se está matando ´la gallina de los huevos de oro´. Los procesos sociales y culturales inducidos por el crecimiento acelerado y caótico, acompañado por la problemática migratoria, tienen como resultado la pérdida de identidad cultural, sin haber dado la oportunidad de desarrollar la nueva cultura necesaria.

La Propuesta.
Para que el desarrollo sea sustentable no solamente se requieren cambios de uso de suelo para más desarrollos o más obras públicas, sino una macro- inversión inteligente en desarrollo social, cultural y económico, que canalice las inversiones en proyectos sustentables a nivel micro.

Es necesario que se exija a FONATUR y a los demás desarrolladores una responsabilidad social, algo que muchos no están dispuestos a cumplir, porque no corresponde a su modelo de negocio que se puede llamar ´turismo inmobiliario´, altamente especulativo.

Para que el desarrollo sea sustentable se requiere una “culturización” a todos los niveles. Eso significa un cambio de paradigma a nivel de los funcionarios federales, como es la Dirección General de FONATUR, al nivel estatal y municipal, pero también en grandes partes de la población. Es necesario facilitar “procesos de aprendizaje”. La culturización necesita tiempo y la aplicación de herramientas antropológicas, sociológicas y de desarrollo comunitario.

En la UAN (Universidad Autónoma de Nayarit), en el CUC (Centro Universitario de la Costa de la Universidad de Guadalajara) en Puerto Vallarta y en la sociedad civil de la región existen muchos conocimientos y mucho capital social que se podría aplicar para lograr una transformación cultural cuyo resultado sería apropiado para apoyar un desarrollo turístico sustentable. Hay empresarios que piensan de una manera sistémica y en su propio interés toman en cuenta factores culturales y sociales.

Las instituciones gubernamentales tendrían que tomar en cuenta este capital y aprovecharlo. De esta manera se lograría una nueva calidad de interacción productiva entre los principales actores sociales en beneficio de todos y no solamente de algunos.
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Crónica de un naufragio.
Más información sobre la historia de un ejemplo del fracaso de la política nacional de desarrollo turístico, “mal administrado” por FONATUR:

http://rivieranayaritnuestra.blogspot.com/2009/03/fonatur-en-litibu.html
http://rivieranayaritnuestra.blogspot.com/2009/03/desarrollo-no-sustentable-ni.html
http://www.greenpeace.org/mexico/news/litib-el-fracaso-de-otro-cen

NOTA

(1) Alemanes ven riesgo por violencia en México. Hospitalitas (Fuente: El Universal)

La economía de México fue el eje temático del Día de América Latina 2010 celebrado en Hannover, y no hubo mesa de discusión ni charla con la prensa donde no se hablara de los efectos que la violencia de la "guerra del narco" tiene en los negocios que se hacen en nuestro país. "Se trata sobre todo de un problema de imagen", dijo Hans Ulrich Lindner, ejecutivo de BMW, sobre el conflicto. "La gente que no conoce cree que todo está en llamas, pierde la confianza y no se instala en el país". También mencionó la reducción del turismo, que ya se siente. Por ese motivo, para el ejecutivo "la violencia a mediano plazo será un tema decisivo para la economía, y es importante hacer algo". Por su lado, empresarios mexicanos, empezando por el director general del Banobras, Alonso García Tamés, negaron que la violencia de la droga tuviera un impacto significativo en la economía. Similar opinión manifestó Humberto Treviño, subsecretario de Transporte mexicano: "No se sabe que haya problemas de violencia contra ciudadanos, turistas o empresarios", señaló el funcionario. Bodo Lisenfeld, presidente de Lateinamerika Verein, asociación que organizó el encuentro, también restó importancia a la incidencia de la violencia en la actividad industrial: "La atención del mundo se dirige a los sitios donde hay violencia ...", afirmó.

1 comentario:

LovisLovis dijo...

COMENTARIO de Ramiro Arredondo-Hernández
Hola amigos: sin duda que ambos lados del Ameca están sobreconstruídos. Inlcuso me da la impresión de que la cantidad manejada como oferta inmobiliaria de 5300 unidades, en realidad se queda bastante corta. Y es que ignoro si en esta cifra se considera ese excedente vacante de vivienda social existente en ambos lados del río. Pero volviendo al asunto, quienes crecimos con Vallarta nos damos cuenta que la planificación del desarrollo así como la declaratoria vocacional turística, es algo demasiado exigente que no permite flexibilides ni distorsiones. Por ende, la mutación de un Vallarta vocacionado turísticamente a un Vallarta inmobiliario, modifica radicalmente la ecuación y por consiguiente los resultados, ocasionando un empobrecimiento en la industria turística. Baste recordar que la venta de residencias y departamentos al visitante que mantiene la industria turística, es una especie de suicidio a largo plazo. En la mayoría de los casos, cada inmueble de tiempo completo representa cincuenta y tantas semanas de competencia desleal contra la hotelería y servicios conexos. Multiplíquese lo anterior, veces la cantidad de apartamentos e inmuebles vendidos de tiempo completo, y la resultante es el desmantelamiento casi total de la industria turística. Súmese a este acabose el hecho de que muchos extranjeros lejos de comprar inmuebles caros, han optado por adquirir viviendas de tipo popular tanto en Vallarta como en BadeBa. ¿Qué fin le espera entonces a la planta turística? Malos tiempos y una crisis para nunca acabar. Todo por no haberse respetado los parámetros de vocación turística cuando no faltara qué imbécil decidiera construir para vender pisos de tiempo completo.
Saludos de R.